camino DEL NORTE

El Camino del Norte recorre toda la costa cantábrica de este a oeste a lo largo de los principales municipios del norte de España. Parte de Irún en dirección a Santiago de Compostela, dejando a su paso un rastro imborrable en ciudades como San Sebastián, Bilbao, Santander o Gijón hasta adentrarse en Galicia.

En la localidad de San Vicente de la Barquera, en Cantabria, se nos presenta la oportunidad de seguir un trazado con su propia historia, y es tan importante que tiene su propio Año Jubilar, compartiendo este honor con la peregrinaciones hacia Roma o la propia Santiago de Compostela, este trazado es el llamado Camino Lebaniego

En Gijón tomaremos una decisión clave en nuestra peregrinación, ya que existen dos opciones: la primera es tomar un enlace que nos dirige hasta Oviedo para proseguir la andaina por el Camino Primitivo o por el contrario, la segunda, continuar el Camino del Norte en dirección Avilés y adentrarnos en Galicia por la villa de Ribadeo, un municipio costero de A Mariña Lucense que dista 197 km de la llegada a Santiago.

Encontramos en el Camino Norte una opción menos masificada que el Camino Francés, aunque a día de hoy el Francés se está estancando en cuanto a número de peregrinos y el Camino Norte está cogiendo un auge importante a lo largo de estos últimos años.

Es importante destacar que el Camino Norte cuenta con una buena señalización pero también dispone de menor infraestructura que el Camino Francés o la Vía de la Plata. En cuanto a distancia, ocupa el tercer puesto en el ranking de las 8 rutas oficiales, kilómetros y kilómetros que nos envolverán con la tranquilidad de los pueblos costeros y marineros que podremos visitar a nuestro paso y con un trazado que salvo en algunas subidas duras a montes, se caracteriza por ser bastante tranquilo.

El Camino del Norte es posiblemente una de las opciones que nos brindará mayor belleza paisajística, gracias a su mezcla mar y montaña, donde el verdor de pequeñas aldeas se une a lo lejos con el azul intenso del Cantábrico. Además, su gastronomía tiene fama de ser un recuerdo inolvidable, por lo que la elección de esta ruta es sinónimo de acierto y disfrute seguro en nuestro deseo de descubrir la magia del Camino de Santiago.